La historia de amor nació hace ya mucho tiempo, en una soleada tarde de noviembre allá por 1996, y se volvió una relación duradera que este domingo cumple nada menos que 17 años. Todo empezó en aquel partido con Unión, cuando Carlos Bilardo puso de titular a ese pibe que prometía, y que en el primer partido con la camiseta de Boca, en la Bombonera, jugó como si estuviese en el jardín de su casa. Luego los años, los partidos, los goles, las asistencias, confirmarían que, efectivamente, ese rectángulo verde era el jardín de su casa.