Una perra salchica insiste en jugar con un cangrejo que conoce durante un día de playa. Despacito y de costado el crustáceo escapa hasta llegar al mar
Madeline es una simpática perrita salchica de 2 años. De paseo por la playa encuentra lo que ella cree un nuevo amiguito: un cangrejo.
Al crustáceo no le cae tan bien la nueva amistad e intenta escapar de costado, como le corresponde a su especie. Lento pero seguro llega al mar hasta que una ola se lo lleva y Madeleine se queda sin amigo nuevo para jugar.