Apareció fugazmente en ShowMatch y llamó la atención por sus coqueteos con Graciela Alfano. Luego, se sumó al panel de Ponele la Firma, el ciclo chimentero sabatino de Marcelo Polino, y ahora se apresta a estrenar la obra La Revista Para Todos, en Mardel, junto a Tristán y gran elenco. Se trata de Silvio Klein, un hombre de mil facetas: actor, ex político y empresario. Todo un personaje. “Comencé en teatro en 2008; estuve integrando Más que Amigos con Diego Pérez, Silvina Luna y Caramelito Carrizo. Actualmente trabajo en el programa Comedidos, en América, los domingos a las 15.30, con Fernando Ramírez. Y los sábados a las 20 estoy de panelista fijo con Polino. Pero por estos días estoy muy entusiasmado con el estreno de La Revista Para Todos, con Tristán y La Tota Santillán, junto a un elenco de bellezas como Sabrina Ravelli, María Luján Telpuk y Paola Miranda, que se sumó tras su desvinculación de la revista de Carmen Barbieri. No es fácil incorporarse a un elenco armado, pero como es un grupo maravilloso Paola se adaptó bien. También están las hermanas Pombo, dos mendocinas de físicos impresionantes y gran capacidad artística, que van a dar que hablar”, cuenta. Dentro de La Revista para Todos, Silvio dice que puede lucirse como pez en el agua porque “lo mío es la comedia: yo tengo dos sketches con Juan Acosta y un sketch final, el del cierre, junto a Tristán, La Tota y Ricardo Morán. La gente va a tener condimentos para todos los gustos a nivel artístico, porque además de los comediantes, en lo musical están Cuti y Roberto Carabajal y Tormenta. La revista es para todos, es para el matrimonio con sus hijos, con sus suegros, y pueden engancharse con la música y con los sketches”. El culpable de mi aparición en ShowMatch “fue Gustavo Massud, ex de Moria Casán y dueño del restaurante árabe All Shark, que hizo una cena en su casa con su novia, Graciela Alfano y yo. Allí empecé a mimar a Graciela, a mandarle regalos, a acompañarla al programa cuando no estaba pasando un buen momento. Cuando consideré que ya no debía ir, dejé de hacerlo, porque aspiro a otra cosa en el medio, no sólo a quedarme allí figurando. Tengo una excelente relación con Hoppe, que me convoca siempre, pero no fui a Bailando para hacer un show, sino porque soy amigo de Graciela. Incluso íbamos a irnos juntos a la India en febrero, pero después me salió lo de la obra y suspendimos. En cuanto a su rol de panelista en el ciclo Ponele la Firma de Marcelo Polino, Klein asegura que “me dan absoluta libertad de manejo, me dejan hacer y decir lo que quiera. Ahí soy más Silvio Klein que en ningún lado. ¿Y quién es Silvio Klein como panelista?: un tipo que busca el sentido común, que creo que en este ambiente falta mucho. A veces las cosas se magnifican en un sentido que no deberían. Hay que tener los pies en la tierra”.