Sus ojos se cierran hasta que su cuerpito no resiste más que cae al piso. El golpe lo despierta y queda atolondrado
Un perrito muy simpático está tan cansado que se duerme sentadito sobre sus patas traseras. Sus ojitos se van cerrando, su cabeza se va cayendo hasta que se rinde y cae al piso. El golpe lo sorprende y se depierta un poco desconcertado.