Acróbata de corazón
Sobre su rol en Más Respeto..., señala que “artísticamente es el trabajo más importante que he hecho y le estoy infinitamente agradecido a Gasalla, a quien siempre admiré como actor. Por eso cuando Antonio me llamó para trabajar con él fue muy fuerte para mí, pero me dejó tranquilo cuando me dijo que me iba a ayudar porque quería que yo estuviese en su elenco. Que Gasalla esté conforme con mi trabajo para mí es la mayor satisfacción profesional y personal”.
Admite que “nunca estudié actuación, por eso hacer teatro, más allá de la acrobacia o el humor sin hablar al que estaba acostumbrado, fue muy difícil para mí al principio. Pero reconozco que a partir de Más Respeto... se me abrió una gran posibilidad laboral. Yo nunca había hecho teatro serio. Artísticamente, esta comedia me ha dado muchas satisfacciones y estoy muy orgulloso de trabajar al lado de grandes actores. Creo que el personaje de Alberto Anchart ahora lo va a cubrir Juan Carlos Puppo, quien era el que lo estaba reemplazando cuando él estuvo internado”.
Por último, con respecto a cómo llegó en su momento a formar parte de las cámaras ocultas de Tinelli, cuenta que “fue gracias al padre de mi ex novia, Pablo Rutkus, que hacía ese trabajo para el Bicho Gómez, en VideoMatch. Mi trabajo en televisión siempre fue en Telefé, donde incluso ahora tengo una propuesta para hacer algo que todavía no está del todo definido, pero que voy a poder compartir con mi trabajo en la temporada de teatro en Mardel. Además, nunca me olvido de mis orígenes y siempre que puedo voy a trabajar a algún circo porque soy un acróbata de corazón”.