Pedro Reyes, un músico mexicano, tuvo la idea de transformar la violencia en arte. Para esto utilizó una gran variedad de armas que habían sido confiscadas, y con este material construyó distintos instrumentos. Es así que fundo una orquesta con estos originales objetos musicales.
"La tarea era difícil, pero tuvimos éxito en la extracción de sonidos", relata Reyes en su sitio web. El músico explica que para él es como una especie de exorcismo producir música con objetos que habían sido parte de una cadena de muertes