22 de septiembre 2010 - 00:00
Vivir y pensar los medios
Piana bastonea Tinta Roja.
Por WILMAR MERINO
Un viejo axioma que circula entre los trabajadores de prensa dice que no es bueno hacer “periodismo de periodistas”, y acaso por ello el debate y la reflexión sobre la actividad de los medios en nuestra vida cultural no haya sido tan frecuente como lo mereciera. Pero al calor del debate sobre la nueva Ley de Medios Audiovisuales, la discusión sobre el rol de los medios en la sociedad fue tomando cuerpo y forma. Y en ese marco un bloque de un programa de Horacio Embón en Radio Nacional, se escindió de ese envío para ocupar su propio espacio: hablamos de Tinta Roja, el ciclo de media hora que gana el aire de lunes a viernes de 8.30 a 9 por Radio Nacional, AM 870. Aquel segmento conducido por Mariana Moyano y Ricardo Rouvier en el programa de Embón, pasó a tener en Fernando Piana un conductor y en Jorge Mancinelli a un analista de temas económicos, quienes sumados a Rouvier y Moyano completan una mesa bien informada. Así, cada mañana, las noticias son puestas en contexto, y se desglosa la agenda de diarios, revistas, radios y canales de acuerdo a quién lo dijo y desde qué lugar. Fernando Piana nos refleja las intenciones del envío: “Mariana Moyano y Ricardo Rouvier hacían el análisis de medios tres veces por semana con Embón y luego lo escindieron del programa y me sumé yo como conductor y más tarde se sumó Jorge Mancinelli. El nombre Tinta Roja se le ocurrió a Mariana y tiene que ver con la crudeza de la información, como si estuviera escrita con sangre”. “Con Mariana nos conocemos desde hace 20 años cuando cursamos la carrera de Ciencias de la Comunicación en la U.B.A. y desde ese momento discutimos y hacemos análisis sobre medios. Nosotros antes de analizar periodistas analizamos procesos: vemos que los medios se inscriben en corporaciones, son empresas, forman parte de grupos, etc. Por eso en el programa tenemos una ley: primero tirar los datos y después fundamentar la opinión. No queremos ser tribuneros donde uno le grita al otro, queremos ser rigurosos dentro de una ciencia blanda como todas las ciencias sociales. Si no contextualizás la noticia, terminás haciendo lo de algunos periodistas que tiran cosas pero no precisan fuentes. Eso es una cosa peligrosa para el periodismo, que resta credibilidad. Siempre es conveniente basarse en datos y luego arrancar con la opinión”, explica. Piana, que viene de trabajar con Mona Moncalvillo, Oscar Cardozo y más atrás en el tiempo con Larrea y Carrizo, cuenta cómo se reparten roles en el ciclo: “Mariana Moyano tiene los temas más centrales, sigue casos como Papel Prensa, el ADN de los Noble o la Ley de Medios. Jorge Mancinelli hace economía y Ricardo Rouvier hace su análisis político con datos de su consultora y usando su llegada al gobierno y la oposición. Lo mío es tratar de bastonear”, dice con modestia. Con respecto al formato del horario, Piana dice que “Media hora nos queda corto, no podés volar artísticamente. Por lo pronto, no podés ni poner un tema musical. Si hacés una nota, se te va el programa. Pero estamos felices con lo que estamos haciendo, hablar de medios, cuyo papel es marcar agenda. El periodista es un actor social, un tipo que maneja información y tiene una responsabilidad social. Algunos opinan pensando igual que el medio. Pero cuando hay un porcentaje en donde no se coincide con su medio hay que tener mucha cintura. Yo no quisiera trabajar en otra radio que no fuera Nacional, sino creo que me sería muy difícil expresarme”, opina. Puesto a opinar por la llamada Ley de Medios, señala que “es revolucionaria midiéndola con la de otros países como Inglaterra o España: asegura un 33% a la esfera pública y otro 33% a la esfera comunitaria. El tema es ver quién toma esos espacios. Por lo pronto, desandar el camino espúreo de algunos monopolios es un proceso de democratización interesante”. Y no podía faltar una pregunta referida al “fenómeno Tinelli” que ocupa el 25% de la programación de TV abierta argentina, según una reciente encuesta: “La TV entró en esa onda de verse a sí misma y dentro de esa onda Tinelli es un rey tuerto en un país de una TV ciega. Efectivamente, hablar de él te sube audiencia. Hay que tener en cuenta que hoy se invierte poco en la TV argentina más allá de dos productoras. Hasta Diego Gvirtz (N de R: productor de 6,7,8, Duro de Domar y TVR) trabaja siempre con los mismos invitados, el mismo paradigma, el mismo esqueleto”. Y por último, en el marco de una TV que se mira el ombligo, Piana destaca aciertos comunicacionales como el canal Pakapaka y Encuentro: “hay que construir nuevos paradigmas que permitan una alternativa a lo que parece un menú único. Hay que estar preparados para un cambio con productos piolas como los que proponen estos canales a sus respectivos segmentos de audiencia”.