El sector de la construcción, en La Plata, permanece virtualmente paralizado por un conflicto entre empresarios, profesionales y comerciantes del ramo, y la UOCRA local conducida por Juan Pablo Pata Medina, tras la muerte de un trabajador en una obra clausurada.
El conflicto derivó en un pedido de aumento del 53% de parte del gremio, considerado "imposible de pagar" por el sector empresario, entendiendo que lleva a una "situación límite" a las PYMES. Debido a esto, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó el viernes último la conciliación obligatoria en la problemática.
Tras una extensa reunión entre las partes, la UOCRA rechazó la conciliación y por eso sigue el paro en la construcción, ya que desde el gremio se afirma que la mayoría de las firmas respondió sus demandas, aunque en el sector empresario aseguran que hay 150 emprendimientos paralizados en el área del Gran La Plata.
En la reunión que se llevó adelante en Trabajo, y acordadas desde hace días las medidas de seguridad para las obras, empresarios y profesionales representados por Colegios de Técnicos, Ingenieros y Arquitectos consideraron "una pretensión inviable" el aumento salarial que reclama la UOCRA, aunque dejaron sentada su voluntad de "estar abiertos al diálogo" para alcanzar un acuerdo.
Desde ese sector fueron determinantes en el peligro que corre la industria de la construcción en esa región: "Si seguimos sin poder trabajar en las obras se cortará la cadena de pagos".
Empresarios describieron la situación como "el inicio de una recesión inevitable para el sector de la construcción, ya que las paritarias de este año ya estaban acordadas y un aumento del 53% como pretende la UOCRA incrementa 25% el costo por metro cuadrado y la pérdida del trabajo para el 50% de los obreros de la construcción de la región en el corto y mediano plazo, que significaría que queden sin empleo entre 3.500 y 4.000 trabajadores".