El último fin de semana el otro hermano que se pasó a las filas del denarvaísmo, había admitido en un reportaje gráfico que iba “a pelear, para que Scioli sea presidente, y que Francisco de Narváez sea gobernador”.
“Para mí, quien lo va a elegir o no es la gente. Para estos tiempos que se vienen hace falta hombres de las características de Daniel: un hombre de diálogo, no confrontativo, una persona que puede albergar a todos los partidos políticos”, había asegurado Pepe Scioli, tras lo cual lo comparó con el ex presidente sudafricano, por su predisposición –dijo- de “unir a los argentinos”.