Ahora, en cambio, puede deambular sin ayuda dentro de su casa de Banfield, y si debe recorrer distancias más extensas puede caminar con la ayuda de un andador. Tras algunos meses más de rehabilitación confía en poder andar sin ningún tipo de soporte.
La operación, que requirió dos prótesis valuadas en 30 mil dólares cada una, se realizó en dos etapas. Primero, el 16 de agosto del año pasado, se colocó la del lado izquierdo, y el 24 de abril de este año, tras dos horas de quirófano, se completó la colocación del lado derecho. A partir de entonces, gradualmente y con ayuda de la rehabilitación, pudo ponerse de pie otra vez.