Además, aseguró que jugó la semifinal frente a
Rafael Nadal "como si se tratara de la final". Y lo justificó: "Después de ganarle a
Djokovic, me daba miedo perder con Nadal y quedarme con las manos vacías en caso de tener que luchar por una medalla de bronce. Ahora puedo respirar. Para mí, este color (y señala la medalla de plata que tiene a su lado)
vale como el oro. Fueron partidos inolvidables. En cuanto a lo emocional, nunca lloré tanto".
¿Y ahora? Ahora, a descansar un poco. ¿Y después? "El objetivo para este año es
curarme del todo de la mano. Y el año que viene, el ránking me pondrá donde me tenga que poner".