El último suspiro de la Generación Dorada estuvo plagado de emociones que transitaron desde la tristeza a la alegría por un equipo que llevó al básquet nacional a la cúspide durante una década. Entre esas sensaciones, se colaron instantes históricos, como el mensaje de la NBA para Emanuel Ginóbili, el futuro de Luis Scola y el aliento interminable de la tribuna.
"A sacarse el sombrero ante una leyenda", publicó en su cuenta de Twitter la máxima liga del básquetbol mundial en referencia a Manu.
Fue también el bahiense quien tuvo que cortar una entrevista con un medio de los Estados Unidos al recordar: "Empecé a jugar a los 19, 20 años. Ahora tengo casi 40 años, así que muchas cosas pasaron, momentos increíbles, algunos espectaculares, otros difíciles, pero la mayoría con el mismo grupo de chicos, de amigos".
"Estuve representando a un montón de gente que amo, dejando de lado a mi familia... esto es muy duro, perdón...", expresó Ginóbili antes de pedir finalizar la nota al no poder contener las lágrimas.
Otro de los emblemas, Luis Scola, mantuvo un diálogo con Fabricio Oberto para la cadena ESPN. Una charla entre ex compañeros medallistas de oro en Atenas 2004 en la que se desearon suerte.
Luego, Oberto también tuvo contacto con Manu y, lejos de las lágrimas, bromearon con la pelota del partido que celosamente guardaba el jugador de los San Antonio Spurs: "La voy a cuidar a esta, vamos a ver si la llevo a comer conmigo".
Desde la hinchada, la rivalidad con Estados Unidos y Brasil explotó con cientos de cánticos y un final de aplausos.