Paramos en una entrada de agua prometedora a media mañana y arrancamos una faena que iba a tener continuidad durante todo el día a un ritmo creciente. Como siempre ocurre a principios de temporada, combinar hélices o cucharas con trailers de goma es la combinación perfecta para tentar a tarariras remolonas. En este caso usamos cucharas Mepps 4 (que permiten desarmarse y sacarle el triple para montarle un anzuelo antienganche con goma) a las que les montamos un señuelo Highlander chico de Spinit, sin las trar, en su típico anzuelo curvo.
La suma de las vibraciones de la hélice que alertan a la taru por medio de su línea lateral más el efecto viboreante de la colita de la goma hacen de este combo un cebo irresistible para cualquier tararita, y tiene la ventaja de ser antienganche, poder trabajarlo lento a punta de caña levantada (dándole tiempo a la taranga para atacar) y es sumamente clavador por tener un anzuelo simple grande, que a su vez se quita con facilidad tras la captura. Con este artificial logramos
las primeras del día.
Posteriormente, Lucas nos llevó a una zona de máxima vegetación donde se impusieron las ranas de gomas Tech y Silstar. Aquí practicamos bait con cañas Gozio 5,6” y Silstar Discovery 2,10. Tiros cortos y precisos eran necesarios y los logramos perfectamente con estos equipos. Otro artificial rendidor fue un paseante Walkie Talkie de Heddon y un Mirrolure paseante, al que le pusimos anzuelos antienganches. Una pesca que hicimos tanto desde la lancha como vadeando. Incluso clavamos dos doradillos que habían incursionado en aguas bajas y se tentaron con los paseantes.
Por último, rematando el día, Santángelo nos llevó a un riacho ciego sencillamente espectacular, donde las tarus estaban frenéticas. Aquí, tras cobrar varias en spinning, nos decidimos a pescar en fly. Probamos poppers y ratas sin suerte, hasta que se me ocurrió meter un streamer y la cosa cambió de golpe. Fueron unas 8 taruchas, a cual más linda y grande, que no le dieron respiro a la mosca hasta desplumarla casi por completo. Lucas también optó por los streammers, con idéntico resultado. Así, cerramos un fin de fiesta notable para un relevamiento entregando una nota inolvidable en nuestro número aniversario. Misión cumplida. ¡Feliz Viva la Pesca, amigo lector!