13 de enero 2015 - 08:39
10 aspectos para tener en cuenta sobre las várices
Más allá de una cuestión estética, pueden ser el síntoma de un problema mucho mayor. Un panorama sobre un tema muy frecuente, que afecta más a las mujeres
10 aspectos para tener en cuenta sobre las varices

Son molestas, poco estéticas pero fundamentalmente pueden marcar el inicio de una enfermedad crónica, las venas varicosas (más conocidas como várices) son un problema para muchas mujeres. De hecho, más del 15 por ciento de la población las padece y si bien los hombres también lo sufren, afectan más al rubro femenino.

Por empezar es necesario aclarar que se trata de venas agrandadas que pueden tener un color azul, rojo o carne. En general, surgen por encima de la piel en las piernas y se asemejan a cables enrollados abultados. Se producen cuando las válvulas de las venas que regulan la dirección del flujo sanguíneo desde las piernas hacia el corazón dejan de funcionar, haciendo que la sangre se acumule.

Por eso, en DIARIO POPULAR te contamos 10 aspectos sobre el tema.



No hay que subestimarlas: las venas varicosas pueden ser un síntoma de la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), una afección progresiva que se produce cuando las tensiones sobre el sistema nervioso (debidas al embarazo,  a la edad o al hecho de permanecer parado durante largos períodos de tiempo) debilitan la estructura de las venas, lo que provoca que las válvulas venosas dejen de favorecer un flujo sanguíneo eficaz y que la sangre se acumule en las piernas. Esta alteración en el flujo de la sangre hace que las venas se ensanchen, pierdan su forma y sobresalgan por encima de la piel. Por ende, si bien pueden aparecer como una cuestión estética, también pueden progresar hasta convertirse en una enfermedad crónica.

Origen múltiple: si bien no se conoce la causa precisa, influyen distintos factores en su aparición. La herencia es uno de los más determinantes, pero también pueden influir las hormonas, el sobrepeso, la vida sedentaria, las trombosis venosas, el consumo de anticonceptivos orales, la constipación crónica. "No existe una manera eficaz de evitar que la enfermedad se desencadene, pero sí se podrían evitar o combatir algunos de sus factores predisponentes ya que una vez que apareció, la patología sigue con su curso progresivo", explicó el Dr. Hernán Bauzá Moreno, médico del Servicio de Cirugía General, Sector de Flebolinfología, del Hospital Italiano de Buenos Aires.


Atacar de raíz:
Existen varios tratamientos dependiendo el estadio en el cual se encuentra la enfermedad. A nivel médico, la terapia consiste en combatir los factores predisponentes: caminatas, ejercicios, evitar el sobrepeso, descansar con las piernas elevadas, utilizar medias o vendas, cuidarse la piel con cremas ricas en vitamina A, evitar estar muchas horas parada. Pero también están los tratamientos quirúrgicos que pueden ser invasivos, como la cirugía convencional, o los mínimamente invasivos como el láser y la esclerosis ecoguiada endovascular. La ablación por radiofrecuencia, por ejemplo, permite quemar y sellar las venas enfermas para dirigir la sangre hacia las que están sanas. Este procedimiento, le otorga al paciente una recuperación corta y cómoda, y un rápido retorno a las actividades cotidianas. Sin embargo, no todas las terapias son cubiertas por las obras sociales. "Lo único que está cubierto por el Plan Médico Obligatorio son los procedimiento quirúrgicos tradicionales. Los tratamientos endovasculares, como el láser o la radiofrecuencia, son más costosos en nuestro país porque el costo de la mano especializada es más barato que el de los insumos, aunque son los más recomendados", precisó el Dr. Oscar Bottini, Jefe de la sección de Flebología y Linfología del Hospital de Clínicas y presidente del Forun venoso latinoamericano.

Paliativos: En los casos en los que existe dolor, calambres y pesadez también se indica la medicación, que sirve para otorgarle mayor tonicidad a la pared de las venas, para desinflamar, o disminuir el edema; en definitiva para atenuar los síntomas de la IVC. Pero por supuesto, es el especialista el que evaluará la elección de cada tratamiento en base al caso particular y a las posibilidades de cada paciente.



Prevenir antes que curar
: Existen distintas técnicas para evitar que aparezcan las várices. Desde utilizar frío y aloe vera hasta conductas cotidianas. "Es importante el movimiento permanente. Un ejercicio fácil como ponerse en punta de pie y bajar durante un determinado periodo de tiempo: o si estás sentado mover el pie de manera que primero se apoye el taco y luego la punta, son clave. Y el reposo fraccionado también es importante: el tiempo que se pasa acostado debe ser corto", precisó Bottini.

Las grandes aliadas:
La elastocompresión, ya sea con medias o con vendas, son muy útiles a la hora de mantener a raya una vena que tiene a dilatarse y sobresalir. "Cuando existe hinchazón las medias de compresión son de gran utilidad, pero eso sí: se debe aprender a utilizarlas correctamente. En algunos casos crónicos, a veces se indican prácticamente de por vida", aseguró el Dr. Víctor Spano, Jefe del Servicio de Flebolinfología de la Fundación Favaloro. No obstante, hay que recordar que deben ser recetadas por un médico.


Los estadios: La enfermedad puede manifestarse desde distintos ángulos. Primero aparecen las arañitas, que son la dilatación de los capilares. Luego surgen las várices; posteriormente, los edemas, más conocidos como los moretones; y en otro estadio, las lesiones cutáneas en la piel. En los casos más severos aparecen cicatrices y úlceras abiertas. En definitiva, a medida que avanza la enfermedad, la calidad de vida de los pacientes va empeorando.

Ojo con las alturas:
¿Sabías que los tacos altos también pueden provocarlos? "Especialmente los de 7, 9,11 o más centímetros pueden ser uno de los causantes del problema. Y también las plataformas altas", sostuvo el Dr. Spano. Por eso, según lo que aconsejan los especialistas, lo mejor es usar el taco chino que soporta más el pie y le da un punto de apoyo más adecuado.


Cuidado con la ropa:
los pantalones muy ajustados (esos que te marcan todo y te "amatambran"), o aquellas medias con elásticos muy apretados provocan un "estancamiento" de la circulación y dilatan las venas, lo que puede provocar la aparición de várices. Así que tené cuidado con estas prendas, que así como en algunos casos te pueden quedar bien, pueden provocar un problema de salud.

¿Cómo darse cuenta?
Si tenés dolor, cansancio, pesadez, calambres, hormigueos, picazón, y edemas es muy probable que la padezcas. Por eso, no esperes a empeorar y consultá con un especialista. "El paciente debe ser siempre evaluado por un flebólogo y eventualmente estudiado para descartar una insuficiencia venosa que esté generando dichas várices", concluyó el Dr. Bauzá Moreno.