08 de septiembre 2013 - 07:00
Adelgazar con pastillas: ¿un paraíso o un infierno?
Detrás de sus diversas formas y acciones que justifican a partir de recetas o recomendaciones de expertos, existen aspectos nocivos y peligrosos. Estar preparados para la elección correcta y considerar alimentación y actividad física son caminos básicos pero, sobre todo, necesarios.
adelgazar con pastillas: ¿un paraiso o un infierno?

Las pastillas para adelgazar pueden ser un medio rápido para bajar de peso pero hay que tener mucho cuidado con cuáles se toman porque pueden resultar muy nocivas para la salud y además, muy poco efectivas para poder controlar el peso. Muchas píldoras no son naturales y pueden ser derivados de algunas drogas como la anfetamina o los diuréticos, lo que genera una rápida pérdida de peso pero trae aparejados problemas cardíacos y, en un futuro cercano, se recuperan los kilos perdidos con el conocido "efecto rebote".

Si bien en nuestro país está restringida la fabricación y venta de cócteles de drogas para adelgazar, existen muchos nutricionistas que recetan medicamentos no naturales que pueden acarrear complicaciones en la salud de los pacientes como ser hipertensión pulmonar, hemorragia cerebral, irritabilidad, taquicardias, perturbaciones de la piel, problemas hepáticos, vértigo e hiperactividad entre otras cosas.

Existen tres grandes tipos de sustancias que suelen ser utilizadas como accionadores directos sobre la pérdida de peso que son los diuréticos, las anfetaminas y los sedantes. El uso correcto de cada una de estas drogas es para tratar diversos tipos de enfermedades, sin embargo, algunos nutricionistas utilizan pastillas con estos componentes para venderlas como efectivas y aceleradoras de tratamientos.

En primer lugar, el uso médico que se les da a los diuréticos es para eliminar agua y sales del organismo. En los casos de procesos para adelgazar, las complicaciones que traen consigo suelen ser la deshidratación, pérdida de potasio, dolores de cabeza y disminución de la temperatura corporal. Con respecto a las anfetaminas, están prohibidas para cualquier tratamiento reductor porque generan una fuerte dependencia por parte del consumidor. Más allá de esto, el principal problema que presentan es que generan una hiperactividad del corazón, lo cual además de poder producir disfunciones cardiovasculares, también puede generar complicaciones psicológicas y neurológicas.

Otro punto sobre el cual se debe tener en cuenta a la hora de comprar comprimidos es que se debe dudar de aquellos que son ofrecidos por internet. Como existe una regulación vigente que no permite que ciertas drogas sean comercializadas, muchos encuentran en la red cierto espacio de anonimato que permite vender compuestos que no están regulados por ningún ente oficial. No se recomienda comprar productos en sitios de subasta o en redes sociales porque generalmente son ilegales y , en muchos casos, vencidos.

Se debe revisar que en la etiqueta de los envoltorios aparezca el logo de alguno de los laboratorios importantes de nuestro país, esto dará la certeza de que el producto adquirido cumple con las regulaciones vigentes en nuestro país en materia de salud. Estar atentos y tomar ciertas precauciones puede asegurar que la dieta realizada sea efectiva y por sobre todas las cosas, saludable.

Un régimen acompañado por la actividad física y una sana conducta

"La pérdida de peso tiene que ser un tratamiento de cambio de malos hábitos cotidianos que las personas van adquiriendo a lo largo de su vida", afirma Flavia Pérez, nutricionista dedicada al estudio de nuevas técnicas para adelgazar. Como primera recomendación, lo más importante es "tomar un turno con un experto que pueda idearnos un plan dietario adecuado a nuestro cuerpo y nuestras circunstancias. El nutricionista puede enviar al paciente a realizarse diferentes estudios médicos que ayuden a armar un régimen, que no sólo incluya la reducción de kilos, sino que también ayude a estabilizar ciertos valores que puedan estar desequilibrados en nuestro organismo".

La actividad física es un complemento obligatorio ya que "no sólo alcanza con mejorar nuestra dieta, porque el cuerpo necesita moverse para ayudar a quemar grasas que se van alojando en diferentes partes del cuerpo. Cualquier dieta se basa en la alimentación, estimular ejercicios físicos y promover el descanso adecuado".

Que una persona duerma bien puede convertirse en un pilar de la vida saludable: "Muchas personas que no duermen la cantidad de horas necesarias, suelen tener ciertos desequilibrios alimenticios que hacen aumentar su peso y complicar su salud".

A la hora de pensar la obesidad, la licenciada Pérez declara: "Ese tipo de casos tiene causas multifactoriales, por eso mismo deben ser tratados de forma interdisciplinaria, es decir, se debe trabajar con médicos, nutricionistas, entrenadores y psicólogos. Poder abordar este tipo de enfermedades es algo complejo que requiere una dedicación profesional particular, pero también es estrictamente necesaria la voluntad del paciente de poder superar ciertos escollos. Lo más difícil no es bajar de peso, sino mantener un peso saludable". Finalmente, cierra: "No es lo mismo bajar que controlar el peso. Uno debe mejorar sus hábitos".