Pero dado que la mayor incidencia se da entre los adolescentes, el Grupo decidió establecer la preadolescencia (entre 9 y 11) como la franja de edad más adecuada.
No obstante, los países son los que tienen la última palabra respecto a quiénes inoculan la vacuna, es decir si se inmuniza a toda la población o sólo en los lugares donde haya alta incidencia, y a qué franja de edad.
"Nuestras recomendaciones tienen en cuenta la precaución y el valor del costo-beneficio. Si tenemos dudas de que la vacuna puede tener efectos adversos en niños pequeños, recomendamos a partir de 9. Si queremos que tenga un gran impacto, decimos que se inocule donde hay más incidencia, son decisiones lógicas", explicó Joachim Hombach, uno de los miembros del SAGE, en declaraciones que reproduce la agencia EFE.
Hombach agregó que la mayoría de los países saben cuáles son las zonas de mayor incidencia del virus, pero que la OMS está dispuesta y preparada a ayudarlos a determinarla si así lo solicitan.
La vacuna es efectiva contra los 4 serotipos del virus del dengue -aunque es más eficaz contra el 3 y el 4- y en general tiene una eficacia del 60%, que aumenta considerablemente si el paciente fue expuesto con anterioridad al virus.
De acuerdo al último Boletín Epidemiológico emitido por el Ministerio de Salud, en Argentina se notificaron durante 2016 unos 47.741 casos de dengue incluyendo sospechosos, probables, confirmados y descartados.
De ellos, 22.940 corresponden a casos confirmados o probables autóctonos distribuidos en 16 jurisdicciones del país, especialmente en el noreste del país donde la circulación ya es endémica.