¿Es contagiosa?
Sí, pero las manifestaciones del proceso son diferentes de acuerdo a la edad de las personas. Inclusive, en un niño de 3 o 4 años el cuadro por el mismo virus puede ser sencillo, y en un anciano o en un bebé menor de 6 meses el mismo virus puede provocar un cuadro más severo.
¿Existen vacunas preventivas?
Con respecto a este tema, es importante completar los esquemas nacionales de vacunación, que incluyen protección contra el sarampión y la coqueluche o tos convulsa, así como la vacuna antigripal en los niños de 6 meses a 2 años. De todas maneras, no hay una vacuna que logre prevenir todas las bronquiolitis, ya que hay innumerables variedades de virus que las producen.
Con los primeros síntomas se debe concurrir urgente al médico pediatra
Cuando vemos que el bebé presenta tos persistente, fiebre, agitación o dificultad para dormir y/o alimentarse se debe consultar rápidamente al pediatra.
Estos síntomas son muy típicos de la bronquiolitis y muy excepcionalmente se confunde con otras entidades.
Las medidas en casa además de las indicadas por el pediatra son: mantenerlo sin fiebre, facilitar que duerma con la cabeza elevada, con suplementos debajo del colchón, sin utilizar almohadas.
Controlar la hidratación del bebé teniendo en cuenta la cantidad de pañales mojados y las mucosas de la boca y la lengua que deben estar húmedas.
Además de las medidas de prevención ya mencionadas se puede agregar: evitar el hábito de fumar, el hacinamiento en lugares cerrados.
La bronquiolitis es la infección respiratoria más frecuente en lactantes, menos del 3% requieren hospitalización.
Cuando existen factores de riesgo como prematurez o cardiopatías congénitas la incidencia de hospitalización asciende a más del 10 % y las complicaciones llegan al 40%.
Ocurre en cualquier ámbito y condición social.
Las medidas de prevención que deben adoptarse se pueden resumir de la siguiente manera:
Propiciar la lactancia materna, pues está científicamente comprobado que disminuye las infecciones virales y su gravedad.
Vacunación adecuada contra coqueluche, sarampión, vacunación antigripal y, en casos especiales de bebés prematuros, la vacuna contra el virus sincitial respiratorio (VSR), que es el que más frecuentemente produce bronquiolitis.
Pero la clave para tratar esta enfermedad (como cualquier otra) es la consulta en forma inmediata al pediatra.