Los hinchas que más riesgo tienen de aguar la fiesta son quienes tienen antecedentes o presentan factores de riesgo. Esto es:
quienes padecen hipertensión, colesterol, diabetes, fuman o sufren sobrepeso.
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"Decirle a un hincha que no se ponga nervioso es ridículo", confiesa, por su parte, Sara Berenztein, jefa de Cardiología del Hospital de Clínicas. Ambos especialistas coinciden en focalizar en la prevención.
"No tiene que llegar el Superclásico para cuidarse", apunta Berenztein.
Lo ideal es que los pacientes que poseen antecedentes o están dentro de los grupos de riesgo antes detallados hagan una consulta periódica al cardiólogo. Por supuesto que también hay casos aislados, de personas que nunca tuvieron una complicación coronaria y que situaciones estresantes como un partido de fútbol los hacen debutar.
Por eso la importancia de los chequeos clínicos periódicos. "El objetivo no es asustar, sino concientizar", destaca la especialista.
Para Gabe, lo que puede hacer una persona con antecedentes es, en los días previos, visitar a su médico para que le recete un ansiolítico "que le permita ver el partido, pero con un nivel de ansiedad más bajo que el habitual".
El equipo del Otamendi realizó, durante el Mundial del año pasado, un estudio donde se comprobó que en los días previos y posteriores a los partidos "más emotivos y emocionantes", hubo una mayor incidencia de infartos y de internaciones por cuestiones cardíacas.
Así que, a tomárselo con calma (¿se puede?) y a tener siempre a mano el teléfono de su médico de cabecera. Porque está noche,
es noche de Superclásico.