La SAD promueve unas "vacaciones conscientes" y hace énfasis no sólo en la protección solar, sino también en prestar atención a otras enfermedades cutáneas que se pueden prevenir si se cuenta con la información adecuada.
"Como primer paso para la prevención es importante que los viajeros se asesoren al máximo acerca del destino al que se dirigen y comenten con un médico el tipo de viaje, así como las actividades planeadas", aconsejó Label.
El dermatólogo apuntó que entre las consultas más comunes después de las vacaciones se encuentran las reacciones al sol causadas por medicamentos o sustancias que tocan la piel antes de la exposición solar, por lo que sugirió consultar si se está tomando medicación "que puede ser fotosensibilizante".
"Los productos que al contactar la piel nos pueden sensibilizar son muchos, pero citaremos como ejemplo la lima, que sirve para preparar una bebida típica brasileña como la caipiriña y que, por contener sustancias fotosensibilizantes, puede producir quemaduras si el jugo de la fruta queda sobre la piel expuesta al sol", explicó. El especialista agregó que lo mismo sucede con plantas como la ruda, higuera o crataegus (planta de frutos rojos ubicada muchas veces cerca de piscinas), que tienen sustancias que al exponerse al sol "generan una reacción inflamatoria que deja secuelas pigmentarias, en ocasiones por dos meses o más".
También se desaconseja el uso de perfumes antes de exponerse al sol, ya que pueden desencadenar reacciones o dermatitis.
En cuanto a los lugares propicios para contraer estas enfermedades, el especialista apuntó que "varían de acuerdo a cada caso", pero que en líneas generales "se contrae 'Molluscum contagiosum' y pediculosis en las piscinas".