El ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, dijo que "intervenciones de este tipo muestran el nivel de profesionalismo e idoneidad de nuestro equipo de salud" y señaló que "es fundamental que las mujeres sean concientes de estos riesgos y realicen en forma regular sus controles ginecológicos".
La paciente, que se llama Graciela, llegó sin aire a la guardia del hospital el 21 de enero de este año. Pensaba que ese vientre prominente que tanto le molestaba era producto de una antigua eventración que sufrió como consecuencia de una operación anterior, por un cuadro de peritonitis.
La formación le presionaba el diafragma y los pulmones, así que respirar y movilizarse le resultaba casi imposible. Su trabajo como empleada doméstica le costaba horas de agitación, dolores y ahogos insoportables. Por eso, cuando la internaron tuvo que pasar 25 días con suministro de oxígeno.
Al tumor se sumaba que la mujer era obesa, tenía diabetes, hipertensión, hipotiroidismo, anemia y falta de potasio. "Hoy, Graciela se encuentra en su casa de San Justo donde evoluciona favorablemente", informó el Ministerio a través de un comunicado.