Además, la mitad de los encuestados reconoce consumir alimentos en exceso, siendo mayor el porcentaje en el caso de las mujeres y son ellas también quienes perciben en mayor proporción que deberían consumir alimentos adecuados para tener una dieta nutricionalmente apropiada. Ortale sostuvo que los jóvenes transitan una etapa significativa en su crecimiento y en el afianzamiento de hábitos, "entre ellos los relacionados con la alimentación y la actividad física, por lo que es importante contar con información provista por ellos sobre dichos aspectos a fin de orientar programas que contribuyan a mejorar la calidad de vida actual y futura."
En este sentido, agregó que "algunas características de esta etapa como las dietas no balanceadas (influenciadas por los medios masivos y el mercado) y los trastornos alimentarios que provocan oscilaciones periódicas, a veces diarias, entre exceso y déficit en la ingesta, actúan como factores negativos". "Asociado a esto, se observa la tendencia de las actividades sedentarias que contrastan con los beneficios de la actividad física regular", dijo.