En dos años se pretende saber cómo son capaces de distinguir los perros el cáncer solamente con el olfato y, si es posible, aplicar ese método de detección a otras enfermedades.
A largo plazo y si los resultados son buenos, se pretende estudiar las células olfativas caninas para desarrollar un modelo de ‘nariz electrónica‘, explicó Michael Müller, del Hospital Otto Wagner de Viena.
Los médicos indicaron que la tasa de supervivencia del cáncer de pulmón si se descubre en las primeras etapas es del 90 %, por lo que, de desarrollarse este método de detección, se podrían salvar muchas vidas.
La mortalidad aumenta de forma notable a medida que la detección es más tardía y, en conjunto, sólo el 15 % de los enfermos de cáncer de pulmón sobrevive.
‘El cáncer de pulmón suele pasar desapercibido porque no causa dolor y, cuando se descubre, a veces es muy tarde‘, resumió Müller.
Los expertos decidieron desarrollar este experimento después de que varios estudios descubrieran un comportamiento ‘anómalo‘ en los perros cuyos dueños padecían de cáncer.