'Cuando una persona tiene hipertensión, la sangre que bombea el corazón ejerce una mayor presión sobre las arterias. Si sube de peso tendrá que oxigenar más grasa y masa muscular, de modo que el corazón se verá mucho más exigido', explicó el director provincial de Atención Primaria de la Salud, Luis Crovetto.
Es que el sedentarismo sumado a las dietas ricas en grasas y sodio acarrea sobrepeso, obesidad y más riesgo de hipertensión. A su vez, la presión arterial predispone a sufrir infartos, problemas cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares, problemas que hoy constituyen las principales causales de muerte en todo el mundo occidental.
En cuanto al tabaquismo, en cambio, las mujeres mostraron ser más fumadoras que ellos. Sin embargo, un dato positivo es que de los casos analizados, sin diferenciar por sexo, el 96 por ciento de quienes asistieron a las carpas dijo no fumar.
'Cada vez más personas dejan el cigarrillo y cada vez menos jóvenes empiezan a fumar', dijo Collia y enfatizó que esto es un logro de las políticas públicas que se vienen implementando como los ambientes libres de humo, las campañas antitabaco y los servicios hospitalarios que ofrecen tratamientos gratuitos para abandonar esa adicción.
Para los especialistas del ministerio de Salud de la Provincia la cultura del cuidado de la salud incide mucho más en las mujeres que en los varones. En parte, porque la importancia de los controles en el embarazo están ampliamente difundidos.'Cuando espera un bebé, la mujer se cuida al tiempo que protege a su hijo, y todo el entorno la motiva a cuidarse y a consultar, cosa que no ocurre con el varón', expresó la coordinadora del Instituto Provincial del Cáncer, Alejandra Fontao.