Los informes médicos presentados en el encuentro advirtieron un importante retraso en el avance de la EP en los pacientes con contención social y médica.
Pecci explicó que “existen talleres de Calidad de Vida en Parkinson -que funcionan en distintos centros y hospitales del país- donde hay un equipo especializado de profesionales dedicados a brindar clases de gimnasia, tango, canto y escritura para los enfermos, que mejoran notablemente su ánimo”.
"Pero además, esas actividades los ayudan a mantener la destreza y superar poco a poco los desafíos que la enfermedad presenta”, puntualizó la médica.
Por su parte, la integrante del Programa de Parkinson y Movimientos Involuntarios del Clínicas, Gabriela Raina, consideró que “los tratamientos no son eficaces si la persona no sigue las indicaciones médicas y no se siente acompañado en todo momento”.
‘Es muy difícil afrontar sólo una enfermedad que causa una incapacidad, sin un respaldo familiar para entender la nueva situación y quien atienda la afección”, opinó la neuróloga.
Raina aseugró también que “es muy común que el paciente llegue tarde al diagnóstico porque ante los primeros síntomas deambula por médicos clínicos, que muchas veces no lo derivan rápido al neurólogo”.
Por este motivo, recomendó que “si aparecen dificultades como rigidez muscular de un solo lado o también hay problemas en el habla, es aconsejable realizar una consulta al neurólogo”.
Vale decir que la enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo crónico que causa con el tiempo a una discapacidad progresiva, por la destrucción de un grupo de neuronas por causas desconocidas.