En los casos más graves este estrés de fin de año, dispara crisis de pánico y ansiedad generalizada, es decir, preocupación excesiva y altos niveles de ansiedad en el individuo.
En pacientes con trastornos de este tipo, la preocupación es muy difícil de controlar y a veces les genera algunos síntomas físicos.
La situación más característica es querer escapar de los encuentros mediante excusas, o intentan proveerse de acompañantes que los ayuden a transitar el engorroso momento.
"Muchos suelen medicarse con el fin de atenuar los nervios y la ansiedad anticipatoria, con ansiolíticos, o bien con alcohol, lo cual, comienza siendo un principio de solución, pero termina siendo una complicación, ya que de a poco, se va produciendo una adicción a dicha sustancia", agregó Martínez Castro.
Las situaciones más frecuentes que ocasionan trastorno de ansiedad social son hablar en público, concurrir a eventos sociales, hacer una conquista amorosa, comer o beber en público, hacer una representación en público, participar en grupos pequeños o grandes.
También pueden generar un cuadro de fobia social tener que devolver una mercadería fallada, dirigirse a personas de autoridad, rendir examen, ser el centro de atracción, telefonear a gente que no conoce muy bien, entre otras situaciones.