La despedida al plantel argentino se hizo ayer en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), ubicado en el barrio porteño de Núñez, donde los deportistas anunciaron que van a Sudáfrica "por las medallas de oro" pero además con la misión de "contagiar de entusiasmo a quienes tienen que pasar por un trasplante y promover la donación de órganos en todo el mundo".
"Esto es un ejemplo de gente extraordinaria en un modelo inclusivo de país, que busca el desarrollo y la alegría", dijo el viceministro de Salud, Gabriel Yedlin, al despedir a la delegación argentina que parte hoy a Durban.
El acto estuvo encabezado también por el secretario de Deporte, Claudio Morresi, y el titular del INCUCAI, Carlos Soratti, quienes coincidieron en que esta iniciativa demuestra no solamente que el trasplante resuelve un problema de salud sino que permite obtener una muy buena calidad de vida.
"Trabajamos en conjunto con el Ministerio de Salud para acompañar a este sector de nuestra población tan importante y tan simbólico porque es gente que ha tenido una situación difícil en su vida", dijo Morresi.
"A través de un trasplante se ha recuperado y tiene esa actitud ante la vida de competir, de relacionarse con el deporte y el hecho de que los estemos acompañando a este torneo internacional demuestra que hay un Estado presente", reflexionó.