Los efectivos y vecinos de esa localidad situada cerca de la capital provincial aseguran que la joven se encontraba con el torso desnudo, gateando y retorciéndose por momentos.
De acuerdo con los testimonios recogidos por Diario de Cuyo, la joven había participado el pasado Sábado Santo del conocido "Juego de la Copa", por medio del cual la creencia popular indica que se convoca a entidades sobrenaturales, junto con otros cuatro jóvenes: tres varones y una chica, en una casa deshabitada situada a pocos metros de la casa. La joven poco después apareció en la plaza mientras vociferaba palabras incomprensibles, gateaba y amenazaba a transeúntes con que los iba "a comer". "Con mi esposa escuchamos unos gritos que no se pueden describir y salimos a la calle. En eso, se abrió la puerta de la casa de al lado y salió la chica gateando muy rápido. Justo venían 4 chicos caminando por la vereda y cuando ella los vio, salió corriendo, quitándose la ropa y gritando que se los iba a comer. Los chicos huyeron y ella siguió a dos", contó un hombre llamado Mauricio, un comerciante que vive en el lugar. La joven recorrió algunos metros, se colgó de una reja y comenzó a retorcerse, mientras continuaba con sus gritos con palabras incomprensibles.