Fuentes del Pro han deslizado que Mauricio Macri habría dejado entrever su disposición a aceptar finalmente la cesión del subterráneo, ajustando un poco los números con el gobierno nacional. En ese marco, dispondría un incremento de la tarifa a $4.
Lo habría consultado con su gabinete, recogiendo opiniones totalmente negativas. Le advirtieron que sería repetir la experiencia del verano, cuando luego de la firma del acta-acuerdo del que nunca terminará Macri de arrepentirse lo suficiente, lo primero -y lo único- que hizo en el manejo del subte fue aumentar la tarifa a $2,50.
Mientras el paro se extiende y la paciencia ciudadana se extingue, el jefe de Gobierno apareció en televisión dando señales de haberse inclinado por hacerle caso a quienes le sugieren no tentarse por aceptar el servicio, como hizo en el verano. En declaraciones a Canal 13, eligió el argumento de la seguridad para mantenerse firme. "Prefiero que la gente no viaje antes de que se mate en los subtes", expresó con crudeza.
Pero lo que el macrismo teme es que lo que venga de parte del gobierno sea la rescisión del contrato con Metrovías. Y en ese caso, la Ciudad tendría que hacerse cargo del servicio por las malas.
Si alguna enseñanza le ha dejado esta experiencia al macrismo es las cosas siempre pueden empeorar.