La palabra "Destrabar" "Desatrancar" "Limpiar" siempre fueron pedidas y usadas por los humanos olvidando así su raíz, por eso hoy Aklum el Duende dice que la luna ejerce una influencia poderosa durante toda la vida de una persona. Aklum, el Duende nos dice que el ser humano y la naturaleza tienen unos ritmos naturales que van imponiendo su propio orden, su propia evolución. No sólo el reloj y el calendario marcan nuestro tiempo, hay algo más, algo muy fuerte y poderoso que va mas allá, y también existe un reloj biológico que marca nuestro devenir en la vida. La obsesión por el horario en un mundo frenético nos hace ignorar los relojes biológicos que se encargan de sincronizarnos con el cosmos.

En Astrología son los distintos planetas los que marcan esa evolución temporal que nos atañe como seres pertenecientes al cosmos y esa evolución comienza desde los planetas más cercanos a los más lejanos. Dice este Duende sabio que la Luna representa la infancia; Venus, la adolescencia; Mercurio, la juventud; el Sol, Marte y Júpiter, las consecutivas etapas de la madurez, y Saturno, la vejez. Cada uno de estos planetas confiere unos cambios evolutivos que afectan tanto al cuerpo, como a la mente, la psiquis y el espíritu. Entrañan dificultades y aportan beneficios necesarios para el propio desarrollo de la persona. Pero para que esto se produzca de forma integral hay que pasar por cada una de estas etapas, aprendiendo a ser conscientes de ese cambio y sus transformaciones.

Por ello podemos solicitar la ayuda a Aklum ya que la Luna, que impera con su influjo en nuestra infancia representa la nutrición y alimentación, no sólo en el sentido físico sino también emocional. Los impactos psicológicos recibidos durante estos primeros años se pueden transformar en traumas o complejos que marcarán su propio equilibrio y bienestar. De aquí en adelante este Ser nos hablará de esas reacciones inconscientes, miedos, temores, o por el contrario, de sensaciones placenteras que, sin un sentido aparente, nos provocan determinadas emociones directamente relacionadas con la infancia. Por eso tener un Duende Aklum en nuestros hogares cuidara y destrabara todos los miedos de nuestro inconciente- conciente para así desatar todo y mas aun lo referente a la suerte.

Cartas de suerte

El número que Aklum da en esta fecha es el que guarda la protección de la luna en su máxima potencia, y la suerte y la energía en el equilibrio planetario.

El número para tener en cuenta: el 932.

El número 9: lleva la energía del "Duende de la transformación", lo viejo es desechado y se prepara para recibir nuevamente la energía nueva es tiempo de soltar y dejar ir. Se relaciona con la limpieza, la limpieza de la casa, de su mente, de su vida, etc. y el orden son las bases para moverse durante este periodo; mantendrá sus ideas despejadas reforzando sus talentos y aptitudes.

Número 3: Lo rige el "Duende de las pirámides" da sentido del yo y autosuficiencia.. Iniciadores de acciones, espíritu pionero, coraje, extraordinaria voluntad y determinación.

Número 2: Aquí este el "Duende del Cisne" marca la majestuosidad y la suerte, como también la constancia. Símbolo del equilibrio ,suerte y dinero.

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Edición Nro. 15739

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