El ganador de esta serie será rival del triunfador del cruce entre Estados Unidos y Gran Bretaña, mientras que el perdedor deberá disputar un repechaje ante uno de los países ganadores de las zonas de ascenso entre el 12 y 14 de septiembre.
Ante una buena cantidad de público en el Patinódromo, similar a lo que se vio en la primera jornada el viernes, argentinos e italianos jugaron un encuentro que fue un calco durante la mayoría de los puntos.
Los dos primeros sets, que se definieron en el tie break, tuvieron alternancia en el dominio, con pasajes buenos de los cuatro protagonistas pero sin coincidir en el tiempo.
Así, no extrañó que los games de saque de cada uno de los jugadores pasaran sin quiebres y salvo algún que otro juego con chances de break para el rival -la Argentina tuvo uno e Italia, dos-, siempre mantuvieron.
Sólo en el tie break del primer set los argentinos mostraron una clara diferencia de convicción para ponerse rápidamente 6-1 adelante.
Pero los italianos, con un Fognini preciso como el viernes pero contrariado con los gritos de la gente y un Bolelli que demostró su categoría en el dobles en momentos clave, se repusieron hasta el 6-6.
Sin embargo, en dos puntos jugados con el corazón principalmente por Eduardo Schwank, que sostuvo al equipo argentino en los bajones de Horacio Zeballos, le dieron la primera diferencia a la Argentina.
En el segundo parcial poco cambió. Quizás sí desde el desarrollo de los games porque se resolvían con más tranquilidad y prueba de ellos es que no hubo posibilidades de quiebre.
A diferencia del primer tie break, éste tuvo mucha más paridad y se mantuvieron punto a punto -con algunos mini breaks- hasta la definición.
Allí, cuando la Argentina tuvo la chance, Bolelli sacó una volea de la galera contra la red sobre un bombazo de Schwank y le dio vida a Italia, que después aprovechó un quedo del saque del "Gordo" y lo definió 10-8 a su favor.
Dentro de un juego opaco, con muchos errores no forzados y pocos puntos vistosos para el público de tenis, Italia utilizó el envión de haber ganado el segundo set para estar mejor plantado en el arranque del tercero.
A la Argentina le costaba cada vez más mantener el servicio y Schwank, en el octavo game, tuvo que transpirar para salvar tres break points en contra.
Inmediatamente, sobre el saque de Bolelli, la Argentina tuvo sus oportunidades, esa que no se le presentaba desde el inicio del partido, pero también desperdició dos puntos de break.
Así se llegó a otro tie break. En el que los italianos no perdonaron cada error de la Argentina, que pareció desconcentrada como pareja y casi entregó los últimos puntos de esos "penales" para el 7-3 final.
Con Zeballos solicitando analgésicos por dolores musculares que se le presentaron durante el partido, la Argentina tenía la difícil tarea de recuperarse para no quedar "match point" abajo en la serie.
En el cuarto set se profundizó el declive argentino y el primero y único quiebre fue para los italianos, que se mostraban superiores. Cuando la gente ya no cantaba en la tribunas y con un 5-4 y el saque para Italia, el conjunto nacional pareció volver a revivir y aprovechar las dudas en el saque de Bolelli con un break point que volvió a levantar a las tribunas.
Sin embargo, el sacador italiano volvió a poner la pelota donde debía y los errores regresaron al equipo argentino para sellar el final del encuentro e inundar de preocupación al equipo que comanda Martín Jaite.