En el segundo parcial, Del Potro, cuyos gestos de dolor por la molestia que arrastra en su rodilla derecha, se relajó un poco. El argentino cedió su servicio de entrada y Berdych pudo emparejar el encuentro.
El checo, rival de Argentina en la semifinal de la Copa Davis de setiembre en Buenos Aires, fue una aplanadora y se quedó con el set por 6-1.
Como si se hubiese tomado un descanso, el argentino salió con energía renovado en el tercer set apoyado por las pocas personas que resistieron la fría caída de la tarde en el court Suzanne Lenglen. Rápidamente el tandilense consiguió el primer quiebre del partido para él, lo que le permitió jugar más tranquilo.
Delpo tomó una ventaja de 5-2, no lo pudo cerrar con su saque pero en el juego siguiente, pudo quebrar con autoridad y lo ganó por 6-3.
Celebrando con un gesto de torero ante el delirio del público, que contagiado por la iniciativa de un grupo de argentino coreó “‘Delpo, Delpo‘”.
En el descanso, cuando la falta de luz ya se hacía evidente el supervisor ingresó al court para hablar con el umpire. Luego consultaron a los jugadores y con ampulosos gestos de Del Potro dejó en claro que pretendía continuar.
El partido fue suspendido a las 2h37m de juego y para la reanudación el tandilense sufrió más de la cuenta para quedarse con el cuarto set aunque lo logró continuar en el torneo francés.
Del Potro jugará en la instancia siguiente con el suizo Roger Federer, tercer favorito, quien debió batallar ante el sorprendente Goffin, de 21 años y que ingresó al torneo como perdedor afortunado (lucky looser) para imponerse por 5-7, 7-5, 6-2 y 6-4 y clasificar a los cuartos de final.