¿Y cómo se sirve?
El puchero se sirve en platos grandes y se le da la posibilidad al comensal de condimentarlo a su gusto. Esto es: con aceite de maíz, con aceite de oliva, pimienta, perejil picado, un buen vinagre, etc. Las posibilidades son muchas.
El punto justo
Para lograr el tan ansiado punto justo del puchero, el chef recomienda: “Primero se incorporan las verduras aromáticas, que son la base del caldo junto con la carne, luego las más duras como las zanahorias, el choclo o las papas, y más tarde las más blandas, como los zapallitos y los tomates”.
Para evitar un caldo muy grasoso, hay quienes hierven los embutidos, como chorizos o morcillas, en una olla aparte. Luego se retiran y se reservan hasta que se vuelven a incorporar en la olla durante los últimos minutos de cocción.