20, 22 y 26 son las medidas habituales de moldes tarteros. Según el tamaño del molde a utilizar, deberá ser el tamaño de la masa. Por ejemplo, para un molde de tarta de 20 cm de diámetro se necesitan 200 g de masa, para una de 22 cm se necesitan unos 250 g de masa. Para una de 34 cm, 300 g. Y para una de 26 cm, 320 g.