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27 de octubre 2012 - 20:16
TIPS
Hay varios trucos para evitar que la base de una tarta se humedezca con el relleno. Se puede precocinar la masa (el nombre técnico sería “cocinarla a blanco”) y luego agregarle el relleno. Esto funciona solamente para aquellas tartas que no llevan masa por arriba, generalmente llamadas “quiche”.

Para las tartas cerradas, como la clásica pascualina, la opción para evitar que se humedezca la masa de abajo es pintarla con clara de huevo. Otra alternativa es espolvorearla con pan rallado o avena extra fina (también puede ser avena común procesada). Esto forma una base impermeable que absorbe los jugos.

Las masas caseras que se suelen utilizar en la elaboración de tartas se denominan “masas quebradas”. ¿Cuáles son sus características? Que llevan mucha manteca, casi la mitad de la cantidad de harina. Esto las hace, no sólo más sabrosas, sino que las vuelve crujientes pero suaves. Una delicia.

1 buen almuerzo o cena de verano, fresco y nutritivo, puede ser una porción de tarta con una ensalada de vegetales crudos. La tarta, al llevar huevo, queso y verduras, tiene proteínas y vitaminas. Y la ensalada cruda incorpora aún más nutrientes a la dieta, no engorda y es un excelente acompañamiento.

¿Cómo se unen?

Para unir los ingredientes de cualquier tarta salada se utiliza una mezcla clásica denominada “aparato para quiche”, que consiste en un batido de huevos, leche y crema. Para una opción más light, se puede reemplazar la crema por queso crema descremado y los huevos por claras.

Evitar lo peor

Una de las peores cosas que nos pueden ocurrir cuando cocinamos una tarta es que la masa se nos queme, porque se suele usar el horno muy caliente. Para evitarlo, lo ideal es mantener el horno a una temperatura media (180º aprox.) durante unos 20 o 25 minutos o hasta que la superficie esté levemente dorada.