La masa madre se puede realizar de muchas maneras distintas, por ejemplo, se puede hacer con papa, con leche, con yogur, con frutas como manzana o ananá y muchos ingredientes más, pero la base siempre tiene que tener agua y harina.
En la antigüedad, los panes se hacían con masa madre, sin levadura industrial que no existían. Los microorganismos necesarios para que el pan fermente y crezca se desarrollan en forma natural y el resultado es un pan mucho más rústico y sabroso.