La forma de la rosca tiene dos técnicas. Se puede armar un cilindro para después unir sus extremos, pegándolos y dándoles la forma circular. O armando una masa redonda tipo de pan dulce y haciéndole un hueco en el centro con la mano.
El mejor utensilio de cocina para darle forma a la rosca de Reyes es el molde de savarín. Pero si no tenemos, no hay problema. Se puede utilizar una pizzera y colocar en el centro de la rosca una lata vacía, muy bien enmantecada y enharinada, para evitar que la rosca se cierre.
La crema pastelera es una preparación básica y muy sencilla. Sin embargo, el mayor problema que presenta es que muchas veces sale con grumos. Para evitarlo, es muy importante disolver la fécula de maíz en la leche fría antes de llevarla al fuego.
2 a 4 huevos enteros en la superficie es lo que marca la diferencia entre la rosca de Pascua y la de Reyes. La masa de ambas es prácticamente la misma. La diferencia consiste en la decoración. Los huevos en Pascua significan la reencarnación, y la de Reyes suele llevar un regalito en su interior.