Cuando llegaron al lugar, después de anclar y preparar los equipos, carnadas y demás, llegó el esperado momento de largar líneas al agua. El agua corría fuerte y faltaba un rato largo para la marea de la tarde. Finalmente llegó el ansiado paro de agua y allí comenzó la fiesta. El Culebra hizo honor a su bien merecida fama y empezó a entregar corvinas gigantes una detrás de otra. Es imposible describir en palabras la pelea de un ejemplar de 8 kilos porque la adrenalina recorre todo el cuerpo y la lucha con el pez es cuerpo a cuerpo, con varas curvadas en su máxima expresión, hilos tensos que producen sonidos al cortar el viento y cabeceos constantes que amagan con hacer estallar el equipo en todo momento. Todo se maximizó usando equipos relativamente livianos en relación a esta pesca. Hablamos de cañas de 12/25 libras, reeles estilo 6500 cargados con nylon del 0,50, líneas de un anzuelo armadas con nailon del 100 (para poder levantar las corvinas hasta la embarcación, que es bastante alta), plomos peritas de entre 150 y 400 gramos según la correntada y anzuelos corvineros pata corta con traba en la pata.
La carnada es simple: langostino entero sin atar. Los portes de las corvinas rondaron en su gran mayoría de 4 a 6 kilos, pero en cada salida se produce alguna sorpresa que orilla los siete y excepcionalmente algunas que superan los 8 de balanza. Sin dudas, verdaderos trofeos que cualquier pescador recordará de por vida.
Por último, cabe destacar que esta pesca está muy recomendable en éste momento del año y que los buenos rindes se prolongarán hasta mediados de marzo, donde la especie volverá a buscar la corriente cálida del Brasil para su regreso a aguas norteñas. Amigo pescador, si aún no ha definido sus vacaciones y quiere batallar con verdaderos gigantes del mar, San Blas es su mejor opción. Vaya y disfrute.
Agradecimientos: a Pablo y Valentín Di Santi de Tiempo De Pesca TV (viernes 20 hs por América Sports). O ver online en www.tiem podepescatv.com.ar.