Después de las fiestas de Fin de Año, muchos de los turistas que eligieron la costa para el brindis de rigor, pegaron la vuelta. Los que se quedaron, aprovechando el asueto o iniciando sus vacaciones, despertaron con el cielo cubierto y una temperatura de casi diez grados menos que los 30 con que había comenzado el año.
Durante la noche, los nubarrones que avanzaron desde el horizonte y viajaron rumbo a la Capital Federal, se sumaron a la recepción de 2014 con su propia pirotecnia natural expuesta a modo de sonoros truenos que decoraron la madrugada. Incluso, en las primeras horas de la mañana, algunos chaparrones refrescaron el asfalto. Por la tarde, sopló el viento y salió el sol.
Era el prólogo de un paisaje diferente. Las altas temperaturas que despidieron 2013 se tomaron un descanso (breve) para ofrecer el alivio que muchos agradecieron pero que no impidió que los más osados, por la tarde, cargaran los petates y salieran rumbo a la playa para disfrutar del descanso. Otros, más previsores, resolvieron salir a las calles céntricas para hacer las compras de rigor y conseguir las provisiones necesarias para hacer frente al tramo de descanso previsto por cada familia, para tener todo preparado de cara a las jornadas de playa que se avecinan.
Parte de la mañana y del mediodía, y antes de llegar la noche, fueron los fragmentos del día que aprovecharon los surfistas para invadir sus playas predilectas, que, con menos gente que los días de intenso calor, ofrecían la chance de disfrutar del de manera privilegiada del mar. Claro que el oleaje, ayer, no fue el más atractivo para esta práctica.
Pero la gran noticia para los que ya están instalados en La Feliz y en las distintas ciudades balnearias, es que las nubes de ayer sólo pasaron de visita por la costa: para el resto de la semana se esperan jornadas a pleno sol, con noches frescas (con mínimas que llegarán a los 10 grados) pero con la fuerza del sol, impulsando el termómetro a temperaturas superiores a los 30 grados. Incluso, para el miércoles, se prevé la jornada más calurosa con el termómetro trepando hasta los 37 grados.
"Si refresca por las noches y te deja dormir -dijo Nino, mirando el cielo y agradeciendo el alivio de la temperatura- sería perfecto". A su lado, Irma, su esposa, agregó: "Es cierto, porque si no refresca un poco, se complica hasta para cocinar. Y aunque esté de vacaciones me gusta preparar siempre algo rico".
El éxodo de turistas fue importante durante todo el miércoles 1: en la ruta, por cada dos autos que ingresaban a la ciudad, salían 20. Y en las calles marplatenses, la tendencia se advirtió durante la jornada de ayer, con un andar mucho más liviano por las distintas arterias, veredas y paseos de la ciudad.
Claro que, como la marea, se estima que esa gente que se fue tras las fiestas, regrese, y en mayor número, en cuanto se inicie el fin de semana, ya resuelta a iniciar definitivamente las vacaciones que, en muchos casos, son fraccionadas, de acuerdo a una nueva modalidad turística que es la de veranear ya no en quincenas o meses, sino en fines de semana o un puñado de días elegidos especialmente.