Y además ellos escuchan gritos de pedidos de auxilio en las cercanías del cementerio. Finalmente, el testigo se asustó cuando se disponía a salir del cementerio, porque se encontró con un perro que estaba encima de un panteón, y luego no paró de decir: "Este tiene que ser un fantasma", y rápidamente abandonó el lugar como el diablo llevando un alma.
En tanto, la situación en general en la zona sigue siendo crítica tras el desborde del Paraná, razón por la cual los damnificados de Ayolas fueron reubicados en diversos campamentos. Actualmente de a poco está bajando el nivel del agua en la región y se espera que dentro de unos 15 días la gente pueda volver a sus casas. Las autoridades están repartiendo víveres y abrigos en la zona. Salud Pública menciona que las redes de suministro de agua y las privadas pueden resultar contaminadas y piden hervir el agua primero. Mientras tanto, todo Paraguay sigue conmovido por el caso del perro fantasma que cuida a las ánimas. ¡Un caso para una película de terror!