Asimismo, relató que “tengo familia en Victoria, es un viaje que hago siempre, por el camino que une Gualeguay con Victoria, y todo pasó a partir del kilómetro 27 en adelante”, agregando que posee “un auto que está en buenas condiciones, es un Suzuki Fun, bien de mecánica”.
“Eran luces muy extrañas. Una grande en el medio, muy brillante, y dos chiquitas que no eran tan brillantes, como de un blanco apagado, a los costados. Puedo decir que emitían un sonido muy parejo, que se sumaba al birrido del auto, era como un silbido, nada que ver con el ruido de un camión, moto o auto. La verdad es que no vi ninguna estructura, tal vez había, pero no pude verla. Me sorprendió, eso sí, la forma en que desapareció”, dijo Jorge.
También expresó: “Soy porteño, vengo de Capital, donde es muy común el tema de los robos, así que viajo al interior con esa mentalidad. La realidad es que un momento creí que se chuparon a mi auto para robarme, aunque luego descarté todo. No vengo pensando en un objeto extraño, un OVNI, pero de golpe veo el espejito y no estaba, y no había ruta de salida. Me iluminaba toda la cabina, incluso adelante. Iluminaba tanto que bajé las luces”.
“La densidad de la luz era total, cubría toda la cabina del auto, demasiada luz. Incluso, no me permitía ver bien el camino. Le puse el guiño y no había reacción, hasta la baliza le puse. No es común que desaparezca así como lo hizo, en el medio de la ruta, porque no había camino. Lo extraño es que después volvió a aparecer. Era el mismo objeto o lo que sea que haya sido. Cuando se fue por primera vez, tuve una sensación de alivio. Ya no está, pensé. Pero habré hecho tres kilómetros más y volvió a aparecer”, expresó el testigo.
En ese contexto, explicó que “ocurrió cuando pasé por una colina más pronunciada, y cuando bajé ya lo tenía atrás de nuevo”, aclarando que “cuando apareció por segunda vez, lo hizo en le recta”.“La primera vez no sé, pero la segunda yo venía en la recta. Miré por el espejo y lo tenía atrás. Cuando te siguen camiones hay muchas luces, es distinto. En todo el trayecto me crucé con otros autos. Cuando llegué a destino, me vieron pálido, y les dije que había sido duro el viaje, de noche por la ruta. Después me animé a relatar lo que había ocurrido.
Viste cómo son estas cosas, tenés miedo de que no te crean. Pero me respondieron que acá en Victoria es normal”.
Remeras calientes y cremas líquidas
Los especialistas del grupo Visión Ovni hicieron un gran trabajo de reconstrucción del episodio relatado por el terapeuta Jorge, incluso con el aporte de otros testigos. En ese contexto, revelaron que en la entrevista al protagonista, el hombre les detalló que al día siguiente de la experiencia, retiró del baúl de su auto un bolso con sus pertenencias. La curiosidad es que las remeras de algodón tenían una temperatura elevada, como recién planchadas, y que las cremas en pomo estaban en un estado líquido.
Lugar de referencia de los fenómenos paranormales
En el marco de la reconstrucción del episodio en cercanías de la localidad entrerriana de Victoria, los investigadores de Visión OVNI destacaron el relato de Rocío y Juan, dueños de La Posada de la Lechuza, un lugar de referencia también para los fenómenos paranormales. “Están en el Paraje Laguna del Pescado; son seguidores de la observación nocturna y recolectores de testimonios de la zona: Tienen un lugar de referencia para los viajeros, porque su comercio es de artículos regionales, pero fundamentalmente unos dulces, que son la delicia de Victoria.
Siempre nos deparan sorpresas. La última vez, fueron ellos quienes nos dieron la pista de una experiencia en una estancia del lugar, allá por fines de noviembre de 2011, donde un OVNI estuvo por sobre la estancia, iluminando su interior como dejándola de día. Sin embargo el hecho sobresaliente de aquel encuentro, fue que todos los electrodomésticos se encendieron solos asustando a sus moradores. Al día siguiente una gran huella apareció en el pasto y la punta de los árboles totalmente deshidratados”, contó Andrea Simondini, de Visión OVNI.