En los lugares de trabajo y estudio contribuyen a reducir el estrés laboral, favorecen la concentración, generan sensación de bienestar y mejoran la calidad del aire. Porque nivelan la humedad y pureza del mismo, contribuyendo a la prevención de la sequedad de las mucosas, garganta, piel y otros efectos derivados de la sequedad del ambiente, como la tos o la irritación de la piel. Además, las plantas contribuyen a la absorción de elementos químicos contaminantes y del polvo en el aire.
Conviene tener en cuenta algunos cuidados básicos para las plantas de interior. Comenzar por ubicarlas en un lugar propicio. A las plantas que necesitan la luz directa del sol hay que colocarlas cerca de las ventanas e incluso algunas pueden estar en el exterior, aunque conviene acostumbrarlas previamente y de a poco. La falta de luz se manifiesta en un alargamiento y debilitamiento de los tallos y en la palidez y amarilleo de las hojas que terminarán cayéndose. También hay que considerar que algunas plantas prefieren la sombra y nunca hay que dejarlas a pleno sol.
Para la siembra y germinación de las semillas la temperatura ideal oscila entre los 16 y 25ºC. Para reproducir por esquejes o división de plantas oscila para la mayoría de las plantas de interior entre 18 y 26ºC. La floración exige temperaturas más altas y la falta de calor retrasa el crecimiento.
La escasez de humedad del aire es uno de los motivos más frecuentes por los que estas plantas de interior se marchitan y mueren. La pulverización de las hojas es un sistema que pretende disminuir la evaporación del agua y a la vez proporcionar mejores condiciones de humedad al entorno. Pero hay que tener en cuenta que las flores no se deben pulverizar
En cuanto al riego, hay que tener especial cuidado durante el otoño y el invierno, ya que es más peligroso regar en exceso. Las plantas adultas se deben regar en abundancia con largos intervalos entre uno y otro riego. En tanto que las plantas más jóvenes precisan menos cantidad pero a intervalos más cortos.
El agua que se usa para regar deberá ser preferentemente de bajo contenido calcáreo y su temperatura ideal, la del ambiente para regar plantas tropicales. Si está muy fría puede resultar perjudicial
Cuidados especialesNo conviene usar tierra del jardín para rellenar las macetas ni la arena que se utiliza para las obras. Después del trasplante no es aconsejable dejar la planta en un lugar con luz excesiva y temperatura alta. Tampoco hay que realizar trasplantes si están enfermas, es mejor esperar a que se recuperen. Las plantas que tienen muchos brotes desde la base, se pueden dividir aprovechando el cambio de maceta, obteniendo así varios ejemplares que se plantan en macetas diferentes. Por último, las plantas que se cambian de maceta deben regarse inmediatamente de efectuada la operación.