La indignación y la impotencia embargan los ánimos de los vecinos de Lomas de Zamora que atestiguan a diario la extracción, tala y poda indiscriminada de los árboles, violando la Ordenanza 6612 y la Ley 12.276, no sólo por parte de particulares, comercios o constructoras, sino lo que es más grave por parte del propio municipio.
A pesar de que el permiso de poda venció el 31 de agosto, según difunde la comuna en su sitio web, la actividad no tiene freno, según denuncia la Asociación Fuenteovejuna, una entidad vecinal preocupada por la preservación del patrimonio arquitectónico y ambiental, que no logra que las autoridades municipales reaccionen ante el daño ecológico que sufre el distrito.
La grave situación viene siendo denunciada desde hace años, sin embargo en los últimos días las quejas que venían recibiendo se multiplicaron. A pesar de haberse reunido en varias oportunidades con funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente, a cargo de Zulma Abolafia, no hubo cambios, por lo que muchos creen que les están “tomando el pelo”.
De acuerdo a relevamientos propios, desde la asociación estiman que en este último años fueron más de 300 los ejemplares que fueron talados o mutilados.
En estos días, Fuenteovejuna advirtió que una constructora extrajo de raíz el árbol frente a la casa que compró en Tomás Guido y Lavalle, Temperley, aunque aseguran que ya sacó ilegalmente otras especies en Espora o en Lavalle al 200.
También detectaron que el “vale todo” continúa en el exclusivo centro comercial Las Lomitas, donde “algunas normas están de adorno”. Reconocidos comercios como Pertutti y la ex La Quintana extraen árboles públicos con impunidad, como la obra en el ex Casimiro Restaurant ha extraído tres árboles y hormigonó la carpeta verde.“La verdadera responsabilidad es del gobierno de Martín Insaurralde que garantiza impunidad a quienes violan las normas”, explicaron.
Por ello, en la entidad no comprenden cuál es la política del municipio en un distrito que ha visto mermar notablemente sus espacios verdes.