"Michael no puede hacer nada por el momento", dijo Lauda en una entrevista al periódico alemán Die Zeit. "Solo Dios puede ayudarle", añadió.
Un rayo de esperanza se vislumbró el martes por la mañana, cuando el equipo médico anunció que había operado por segunda vez al campeón, lo que permitió "extraer un hematoma" con éxito del interior de su cerebro.
"Seguimos en un estado considerado frágil", subrayó entonces Jean-François Payen, jefe del servicio de reanimación del Centro Hospitalario Universitario (CHU) de Grenoble.
Durante la primera operación, el domingo, los médicos habían extraído "hematomas que estaban fuera del cerebro, bajo la piel, bajo la caja craneal", recordó Gay.
El piloto está acompañado de su mujer, Corinna, y de sus dos hijos, Gina Maria, de 16 años, y Mick, de 14 años.