Aunque no había plata en ningún cajón, la deuda -al margen de los juicios heredados que tienen acreedores firmes que reclaman diferentes montos-, se pagó. El club está al día. Las concesiones "eternas" con pagos mensuales ridículos, se renegociaron o se quitaron
¿Como por arte de magia? No, el presidente utilizó como plataforma de comunicación su cuenta en
Facebook y pidió a los socios que se pongan el club al hombro, como él y los bonos y subastas fueron una fuente fundamental para sacar al Gasolero adelante.
Pero, estaba dicho, no hay club que tenga un equipo de fútbol en donde no mande la pelota número 5. Muchos jugadores que salieron del club o pasaron en algún momento captaron el mensaje y pegaron la vuelta:
Gastón Aguirre y Federico Crivelli, por nombrar dos íconos entre tantos, y le pusieron el pecho a la pelea por no descender a la tercera categoría.