La violencia en el fútbol quedó otra vez en evidencia ayer domingo con la difusión de una cámara oculta, pero lo llamativo es que en esta oportunidad el violento es el presidente de un club, quien fue filmado y "escrachado" por los mismos barras bravas, cansados, según ellos, de reiterados pedidos de atentar contra socios, pedidos que cada vez subían más de tono. En el video, el dirigente habla incluso de la posibilidad de asesinar a un dirigente de la oposición junto a su familia y hacerlos desaparecer (cortarlos en cuatro partes y pasarlos por la picadora, puntualmente).
Sucedió en el Club Atlético Temperley (CAT), presidido en teoría por Mauro Morrone desde junio de 2010, aunque el presidente de hecho es su padre, Antonio, quien en el documento fílmico que salió a la luz ayer confirma que es él quien conduce a esta institución del conurbano sur bonaerense y, en ese contexto, le da órdenes a un barra brava para realizar un atentado contra uno de los referentes de la oposición, a quien dice que si molesta lo cortará “en cuatro pedazos” y lo pasará “por una picadora de carne” junto a su familia, para hacerlos desaparecer.
En este sentido, según el barra brava (que por el momento pide anonimato) este tipo de pedidos fue lo que lo llevó a pedir los elementos para filmarlos y darlos a conocer. Debido a este grave testimonio fílmico, mañana martes 15 de mayo a las 19:30 los hinchas realizarán una protesta en la sede del club (9 de julio 360, Temperley) para repudiar la violencia y para pedir nuevamente que realicen una asamblea que están obligados a hacer por estatuto, donde pueden perder el poder. Pedirán también la inmediata expulsión del dirigente violento que figura en el video, que es socio (aunque en el video dice ser hincha de Racing Club de Avellaneda, irónicamente).
Puntualmente, en el video filmado con una cámara oculta los días 25 y 26 de abril pasados por un barra brava “arrepentido”, el hincha rinde parte sobre una golpiza pedida por Antonio Morrone, quien había pedido “apretar” al productor de TyC Sports Martín “Kily” Prado, uno de los referentes de la Subcomisión de Obras de esa institución, integrada por socios que realizan obras de infraestructura en el club con el aporte los hinchas y que se opone a la actual conducción, al igual todos los socios e hinchas que han formado una coalición única contra la conducción casi acéfala actual.
En el video se puede ver también al “barra” y al directivo hablando de golpizas ya realizadas, entre los que se encuentra un miembro de la comisión directiva del club y el mencionado productor, socios de la institución ambos y en desacuerdo con la actual conducción. En sí, esta serie de encargos de atentados se deben a que de los 41 miembros de la Comisión Directiva elegida hace dos años, ya renunciaron alrededor de 30 y, en este contexto, las autoridades deben por estatuto llamar a una asamblea en la cual los socios presentes podrían remover a las autoridades y llamar a elecciones por esta situación de acefalia y por reiteradas faltas al estatuto. A esos socios es a quien manda Antonio Morrone a golpear y a quien hasta habla de matar y desaparecer.
Precisamente, en el documento fílmico se puede ver y escuchar cómo el dirigente le pide a la persona que filma en secreto el video que “apriete” a miembros de la oposición: "dales un roscaso haciendo de cuenta que soy yo, porque a mi no me cuesta nada pegarles un fierrazo a cada uno de estos, pero yo no me puedo exponer", afirma sin vueltas Antonio Morrone, el padre del presidente de la institución en los papeles, Mauro Morrone, quien dejó desde un primer momento en manos de su padre la conducción del club.
El supuesto barrabrava le da cuenta también de una “apretada” a dos socios pedida por Antonio Morrone, aunque según trascendió inventó haber cumplido con esos hechos y no los intimó. A continuación en el video, Antonio Morrone le dice "ahora el que sigue es el confitero", al referirse a Cristian Mallia, uno de los cuatro al pre candidatos a presidente de la lista única “Unidos por Temperley”, una coalición que contiene a todos los referentes, socios e hinchas que se unieron en contra de los actuales dirigentes.
En el video se constata también que, luego de dar cuenta el barra de la supuesta golpiza realizada, Morrone hace un llamado telefónico para pedir seis remeras al secretario del club Ezequiel Biason y encargado de la indumentaria del plantel: "seis o siete camisetas de la utilería" pide, además de dinero en efectivo, que el dirigente reconoce darles en el video. También da detalles de cómo él personalmente apretó junto a su hijo Mauro al miembro de la Comisión Directiva por la oposición, Mariano Seliar, en Avellaneda: "lo agarre del cogote y no sabes las cosas que le dije", confesó.