Las conversaciones entre las autoridades argentinas y brasileñas habían comenzado en enero pasado, y en ese marco los funcionarios y los integrantes de las fuerzas de seguridad de ambos países conformaron una mesa de diálogo con el objetivo de identificar "necesidades puntuales" en materia de seguridad.
Ruiz precisó que las autoridades argentinas no entregaron a sus colegas brasileños el listado de personas con antecedentes en espectáculos deportivos, sino que también informarán sobre la afluencia de pública que cruzará las fronteras y responderá a otras requisitorias oficiales del país vecino.
El funcionario adelantó que se estima que un total de "100 mil" argentinos viajarán al vecino país para presenciar el Mundial y, entre las acciones que el país acordó con Brasil, sostuvo que habrá también una "distribución de personal de Migraciones en las fronteras y de la Gendarmería, mientras que Prefectura se ocupará del control de la frontera húmeda con todos sus instrumentos".
Y señaló que se enviarán siete efectivos de las fuerzas de seguridad nacionales a Brasilia y dos a Porto Alegre, ciudades que albergarán sedes del centro de cooperación policial que se conformarán con motivo del Mundial.