Un psiquiatra y una psicóloga describieron alteraciones cognitivas y posibles efectos del consumo de drogas sobre la conducta del cantante de "Viejas Locas". La defensa insiste en que debe evaluarse si el músico puede afrontar el juicio.
Un psiquiatra y una psicóloga describieron alteraciones cognitivas y posibles efectos del consumo de drogas sobre la conducta del cantante de "Viejas Locas". La defensa insiste en que debe evaluarse si el músico puede afrontar el juicio.
Dos especialistas expusieron sus evaluaciones sobre la salud mental de Cristian “Pity” Álvarez durante la 16.ª audiencia del juicio que lo tiene acusado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en julio de 2018 en el barrio porteño de Villa Lugano.
Las declaraciones volvieron a poner en el centro del debate la capacidad del músico para comprender y dirigir sus actos, así como su aptitud actual para participar del proceso judicial.
Germán Francone, integrante de la defensa, sostuvo que la prioridad debe ser establecer la aptitud procesal del músico. “No estamos pidiendo que no se juzgue a Álvarez, estamos pidiendo que primero se determine si está en condiciones”, afirmó.
En ese marco, el psiquiatra Carlos De Marco describió las posibles consecuencias del consumo prolongado de sustancias psicoactivas sobre las funciones cognitivas y el control de los impulsos. Por su parte, la psicóloga Daiana Sinigoj expuso los resultados de una evaluación realizada en 2022, en la que se había identificado un trastorno neurocognitivo mayor.
La audiencia se desarrolló por videollamada ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29.
Durante su declaración, De Marco señaló que el músico presenta antecedentes de consumo de crack, cocaína y alcohol en altas dosis, además de internaciones psiquiátricas y síntomas depresivos. También describió un deterioro de las funciones cognitivas, junto con un enlentecimiento del pensamiento y somnolencia asociados a la medicación.
El especialista explicó que el consumo abusivo de cocaína puede afectar el lóbulo frontal, una región cerebral vinculada con la regulación de la conducta, la sociabilidad y el control de los impulsos. Para ilustrar las posibles consecuencias de esas alteraciones, utilizó la expresión “cerebro primitivo”, en referencia a situaciones en las que las respuestas impulsivas pueden imponerse sobre la capacidad de razonar.
De Marco también mencionó una baja tolerancia a la frustración y dificultades para limitar determinadas conductas. “La realidad psíquica supera la realidad material”, resumió el psiquiatra al describir ese fenómeno.
Uno de los puntos centrales de la declaración fue la posibilidad de que esas alteraciones hubieran afectado la capacidad de Álvarez para comprender lo que sucedía y dirigir sus acciones el 12 de julio de 2018, cuando Díaz fue asesinado en el barrio Samoré, en Villa Lugano.
Según lo expuesto durante la audiencia, De Marco consideró posible que el músico hubiera tenido la conciencia anulada por los efectos de las sustancias y creyera que estaba defendiéndose de una agresión. Sin embargo, esa hipótesis médica no determina por sí sola la responsabilidad penal. La evaluación de las pruebas y la decisión sobre la eventual responsabilidad del acusado corresponden al tribunal.
Sinigoj declaró sobre una evaluación que realizó en 2022 en el ámbito de la Defensoría General de la Nación. En ese momento, según explicó, se había identificado un “trastorno neurocognitivo mayor”, asociado con dificultades importantes para desenvolverse en la vida cotidiana.
La psicóloga describió problemas de memoria, limitaciones para realizar actividades básicas y complejas y la necesidad de asistencia de otras personas. Entre los ejemplos que presentó, señaló que Álvarez no podía bañarse solo.
También refirió dificultades para comprender situaciones y tomar decisiones. Según su exposición, cuando se le presentaban dos o tres alternativas, el músico tenía problemas para orientarse y elegir la más adecuada.
Para Sinigoj, esas limitaciones comprometían su posibilidad de ejercer adecuadamente el derecho de defensa. La especialista recordó, además, que una entrevista del Cuerpo Médico Forense realizada en 2025 no pudo completarse porque el cantante se quedó dormido.
Antes de la audiencia, la defensa informó que presentó tres recursos de queja ante el Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, luego del rechazo de distintos planteos de inconstitucionalidad. Los abogados cuestionan presuntas vulneraciones del derecho de defensa, del principio de igualdad de armas y del debido proceso.
El juicio comenzó el 10 de agosto y ya declararon 36 testigos. La próxima audiencia está prevista para el lunes 2 de noviembre, a las 11.30, con la convocatoria de Álvarez y de César Scicchitano Tagle, conocido como el “cura rockero”, quien mantiene una relación cercana con el músico y lo acompañó durante distintos tratamientos por sus adicciones.