Banfield derrotó 2-1 a Tigre en el estadio Monumental de Victoria y puso fin a una racha de ocho partidos sin victorias. Adrián Balboa y Tomás Adoryan marcaron los goles del Taladro, mientras que Jerónimo Dómina anotó para el Matado
Banfield derrotó 2-1 a Tigre en el estadio Monumental de Victoria y puso fin a una racha de ocho partidos sin victorias. Adrián Balboa y Tomás Adoryan marcaron los goles del Taladro, mientras que Jerónimo Dómina anotó para el Matado
Banfield consiguió un triunfo tan sufrido como necesario en el Torneo Clausura 2026. El Taladro derrotó 2-1 a Tigre en el estadio Monumental de Victoria, cortó una racha de ocho encuentros sin victorias y volvió a meterse en la pelea por la clasificación a los octavos de final de la Zona B. Del otro lado, el Matador profundizó su mal momento y acumuló su quinta derrota consecutiva, pese a haber dominado buena parte del encuentro.
En un partido atractivo, disputado con la presencia de ambas parcialidades, el conjunto visitante hizo valer su contundencia en los momentos decisivos y resistió los constantes ataques del equipo dirigido por Diego Dabove.
El comienzo fue frenético. Tigre salió decidido a imponer condiciones y tuvo una oportunidad inmejorable apenas a los cuatro minutos, cuando Ignacio Russo quedó en posición de gol, pero el arquero Jorge "Ruso" Rodríguez respondió a tiempo y evitó la apertura del marcador.
Sin embargo, cuando el local parecía tomar el control, Banfield golpeó primero. A los seis minutos, Adrián "Rocky" Balboa protagonizó una gran acción individual, ingresó al área después de un enganche y definió de zurda para establecer el 1-0.
La alegría del Taladro duró muy poco. Apenas cuatro minutos después, Jerónimo Dómina encaró con decisión, dejó rivales en el camino y sacó un zurdazo que pasó entre las piernas del arquero para marcar el empate.
Con el resultado igualado, el encuentro se transformó en un intercambio permanente de ataques. Tigre buscó lastimar principalmente a través de Jabes Saralegui, cuyos centros generaron varias situaciones de peligro, aunque Alan Barrionuevo no consiguió aprovechar sus oportunidades de cabeza.
Banfield también mostró sus argumentos ofensivos. A los 15 minutos, Tomás Adoryan conectó de cabeza un centro de David Zalazar y la pelota pasó muy cerca del ángulo. Más tarde, Santiago Daniele tuvo otra oportunidad después de un tiro de esquina, pero su remate salió desviado.
Cuando el Matador parecía tener el dominio del juego, apareció nuevamente Adoryan para cambiar la historia. A los 36 minutos, recibió un pase de Santiago Esquivel, se acomodó y sacó un potente zurdazo desde afuera del área que se metió junto al palo del arquero Felipe Zenobio.
Fue un verdadero golazo que estableció el 2-1 y permitió que Banfield se marchara al descanso en ventaja, pese a que Tigre había tenido mayor protagonismo durante varios pasajes de la primera etapa.
En el complemento, el conjunto de Victoria salió decidido a revertir el resultado y prácticamente monopolizó la posesión de la pelota. El Taladro retrocedió varios metros y apostó a sostener la diferencia frente a un rival que acumulaba situaciones.
A los diez minutos de la segunda mitad, Saralegui recibió un pase atrás y sacó un remate formidable que se estrelló contra el travesaño. La pelota no quiso entrar y el empate comenzó a convertirse en una verdadera obsesión para los dirigidos por Dabove.
Poco después, Russo probó desde afuera del área con un disparo que pasó muy cerca del poste defendido por Rodríguez.
La ocasión más clara llegó a los 75 minutos. Saralegui filtró una asistencia precisa para Russo, quien definió ante la salida del arquero. Sin embargo, cuando parecía que la pelota terminaría en la red, Daniele apareció sobre la línea y protagonizó un despeje salvador.
El Matador volvió a desperdiciar otra oportunidad cuando Barrionuevo quedó solo dentro del área, pero no consiguió concretar una situación que parecía favorable.
Sobre el cierre, Federico Álvarez ejecutó un tiro libre que se estrelló contra el palo. En el rebote, Bruno Leyes intentó aprovechar la pelota suelta, aunque Rodríguez terminó controlando y sostuvo la victoria visitante.
Banfield terminó defendiendo con enorme esfuerzo una ventaja que había construido gracias a su efectividad. Tigre hizo méritos suficientes para alcanzar al menos la igualdad, pero sus reiterados errores en la definición lo condenaron a una nueva derrota.
El resultado dejó realidades opuestas. Para el Taladro significó recuperar la confianza, cortar una extensa sequía y mantener vivas sus aspiraciones de ingresar entre los ocho mejores de la Zona B.
Para Tigre, en cambio, representó otro golpe en una campaña que atraviesa su momento más complicado. El equipo de Dabove volvió a mostrar dificultades para transformar su dominio en goles y se quedó con las manos vacías por quinta fecha consecutiva.