Un sabor agridulce queda en la Generación Dorada y Las Leonas. Los chicos del básquet son de elite mundial desde hace diez años y volvieron a confirmarlo en Londres, aunque quedaron a cuatro puntos del bronce y se fueron con mucha bronca. Algo parecido sucedió con las chicas del hockey, que pasaron del bronce a la plata, pero querían el oro, todavía esquivo.
En cuanto a los otros deportes de conjunto, el
vóleibol cumplió el objetivo de quedar entre los ocho mejores y mostró una camada joven y prometedora que sumó experiencia y roce internacional. El
handball, en su primera participación olímpica, no logró el objetivo de llegar a cuartos. Tampoco pudo el
hockey de varones.