El partido con los africanos Argentina lo perdió en los detalles, ya que falló en la mitad de sus tiros al arco y tomó malas decisiones en los momentos claves.
‘Los Gladiadores” arrancaron muy fuertes y decididos en defensa pero cometiendo los mismos errores en ataque que contra Suecia.
Pese a contar con los hermanos Diego y Sebastián Simonet, no había fluidez en el juego y no elegían las mejores opciones para quebrar la defensa rival, eso sumado a que Túnez, con el arquero Maggaiz impasable, tuvo un inicio con todo a favor y hasta los rebotes le caían de su lado.
Dentro de ese panorama, los africanos sacaron una diferencia de 6-1 en los primeros diez minutos, pero Eduardo “Dady” Gallardo pidió minuto, ordenó las cosas y con el correr del reloj los argentinos erosionaron la diferencia en el marcador y consiguieron pasar al frente por 9-8.
Argentina pudo salir airoso de una exclusión por dos minutos a tres de sus jugadores y, a partir de ese momento, ninguno de los dos regaló nada y el encuentro se jugó con dientes apretados hasta el 12-12 parcial.
Otra pésimo arranque de los dirigidos por “Dady” en el segundo tiempo permitió que el campeón africano se adelantara por cuatro goles (18-14) gracias al gran rendimiento de Alouini y Megannem, incontenibles desde la conducción.
Para colmo de males, los “albicelestes” tuvieron que jugar el cuarto de hora final sin su máximo referente defensivo-ofensivo, el pivot Gonzalo Carou, que fue descalificado por sumar su tercera exclusión por dos minutos.
Sin embargo, “Los Gladiadores” nunca se dieron por perdidos y pelearon cada pelota como si fuera la última tratando de limar la diferencia, algo que consiguieron a falta de seis minutos con un gol de Vieyra que los puso a uno (21-22).
Los africanos fallaron un penal y dejaron servida la chance para el empate, pero los argentinos se estrellaron contra la muralla que fue el arquero Maggaiz y, en los minutos finales, los tunecinos administraron mejor sus opciones de ataque y se quedaron con la victoria 25-23.